¡A LA COLA!
Buenos
días señorita: ¡vengo a poner los puntos sobre las íes!
¿Cómo
dijo?: ¿qué haga la fila y espere mi turno? ¡De ninguna manera, señorita, exijo
que me atienda de inmediato, es urgente! ¡Acaso no se da cuenta de la importancia
universal de colocar los puntos sobre las íes y del papel preponderante de su
colocador!
¿Perdón?,
¿escuché bien?: ¿usted manifiesta que todas las personas que están en la cola vienen
para lo mismo? ¡No lo creo señorita, eso no puede ser atribución de muchos;
además mírelos, si hasta discuten acaloradamente unos con otros!
¡Qué?:
¿qué disputan entre ellos, como verdad inobjetable, sus puntos sobre las íes?;
¡y que deje de molestar y me ponga en la fila?..................