martes, 19 de noviembre de 2013

PRESENTACIÓN

Hola: Soy la contradicción, padre-madre y escuela de la conciliación. Quien no me conoce, no la conoce.

Hola: Soy la conciliación, maestra en las artes de la contradicción. Nadie la conoce mejor que yo.
¡A LA COLA!

Buenos días señorita: ¡vengo a poner los puntos sobre las íes!

¿Cómo dijo?: ¿qué haga la fila y espere mi turno? ¡De ninguna manera, señorita, exijo que me atienda de inmediato, es urgente! ¡Acaso no se da cuenta de la importancia universal de colocar los puntos sobre las íes y del papel preponderante de su colocador!

¿Perdón?, ¿escuché bien?: ¿usted manifiesta que todas las personas que están en la cola vienen para lo mismo? ¡No lo creo señorita, eso no puede ser atribución de muchos; además mírelos, si hasta discuten acaloradamente unos con otros!

¡Qué?: ¿qué disputan entre ellos, como verdad inobjetable, sus puntos sobre las íes?; ¡y que deje de molestar y me ponga en la fila?..................


BIENVENIDA

¡Sí, llegaron, están aquí: aquellos que minan los falsos cimientos! ¿Acaso no has notado ya las primeras resquebrajaduras?


PALABRAS

Las palabras no sólo expresan su significado semántico, llevan impresos los contenidos emocionales que emergen desde el interior del emisor. Las palabras también dicen lo que no pronuncian y de nadie dicen tanto como de quien las pronuncia.

EL APRENDIZ

Comió un banquete de hostias, y se empachó.
Bebió litros de agua bendita, y se emborrachó.
Se cubrió con capas solo de virtudes, y sufrió un golpe de calor.
Atiborró la solapa de su traje con insignias y condecoraciones, y se pinchó la tetilla, una y otra vez.


EL MALABARISTA

Practicó y practicó, sin propósito ni fin, sin saber que practicaba. Hasta que de repente, sin darse cuenta que lo hizo, lo hizo: extrajo el orden desde el desorden y produjo luz desde la oscuridad.

LA MANZANA

Porque ningún perfecto evoluciona.
Porque nadie sin tropiezos aprende a caminar firme.
Porque no hay pulcros sin manchas ni santo cuya alma no haya recorrido sus rincones oscuros.
Porque no hay mayor certeza acerca de lo que se quiere que al conocer y comparar con lo que no se quiere.
Porque todo perdón requerido viene con pecado precedido.
Y si hay extremos opuestos, no es menos cierto que hay lazos circulares.

¡La manzana, por favor!