LA MANZANA
Porque
ningún perfecto evoluciona.
Porque
nadie sin tropiezos aprende a caminar firme.
Porque
no hay pulcros sin manchas ni santo cuya alma no haya recorrido sus rincones oscuros.
Porque
no hay mayor certeza acerca de lo que se quiere que al conocer y comparar con
lo que no se quiere.
Porque
todo perdón requerido viene con pecado precedido.
Y
si hay extremos opuestos, no es menos cierto que hay lazos circulares.
¡La
manzana, por favor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario